El depósito de polvo acumula la mayor parte del pelo recogido durante cada ciclo de limpieza. Mantenerlo bien limpio es clave para que la succión no se resienta.
Cómo limpiarlo paso a paso
- Extrae el depósito siguiendo las indicaciones del manual del fabricante.
- Vacía el contenido directamente en una bolsa de basura, evitando sacudirlo cerca de muebles o textiles.
- Si el depósito lo permite, enjuágalo con agua templada y dótalo de un secado completo antes de reinstalarlo.
- Revisa la rejilla interior, donde suele acumularse pelo fino difícil de ver a simple vista.
Frecuencia recomendada
Vacía el depósito tras cada ciclo si tienes una mascota de pelo abundante, y realiza una limpieza a fondo con agua una vez cada dos semanas.
Conclusión
Un depósito limpio y bien seco mantiene la succión estable y evita malos olores derivados de la humedad combinada con pelo.
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